Thea dijo: “Cálmate, Abuelo. Por ahora debemos observar la situación. No te preocupes, no dejaré que maten a James. Si es necesario, intervendré para salvarle la vida aunque no tenga ninguna posibilidad contra Magnus”.
“Thea”.
Una voz llegó desde lejos.
Thea giró la cabeza y se dio cuenta de que dos hermosas mujeres caminaban hacia ella.
Eran Cynthia y Tiara. En los últimos años, habían estado juntas.
Al ver a Tiara, Thea frunció ligeramente el ceño. Tiara, por su parte, desvió la mira