James miró a Thea.
La apariencia actual de Thea estaba llena de inocencia.
Estaba haciendo un puchero con los labios que la hacía parecer aún más adorable.
No quiero conocerte”. Thea hizo una mueca.
Miró a James y le preguntó: “¿De verdad me conoces?”.
“Sí”.
“Entonces, dime, ¿qué tipo de relación tenemos?”.
Thea estaba confusa y sentía curiosidad por saber por qué no recordaba nada de los últimos once años.
Quería saber qué pasaba, pero nadie le explicaba nada.
“Eres mi esposa”, respon