En el calabozo...
Callan y Bennett fueron arrojados descuidadamente al suelo. Sus labios se habían vuelto púrpura, y sus rostros estaban pálidos. Era evidente que estaban envenenados.
Al ver cómo capturaron a Bennett, todos sintieron un escalofrío.
James, que estaba tendido en el suelo, preguntó: “¿Qué pasó?”.
Como su punto de acupuntura estaba golpeado, no podía ver lo que pasaba detrás de él.
Jackson, quien estaba apoyado contra la pared, dijo: “Han capturado a dos más. Uno de ellos