James se recostó en la cama y, sin darse cuenta, se quedó profundamente dormido.
Había dormido un buen rato y lo despertaron.
“James, despierta…”.
James abrió los ojos y tomó el teléfono. Miró y vio que ya eran las seis de la tarde. No pudo evitar preguntar: “¿Qué pasa?”.
Thea dijo: “Hay un visitante fuera que dice que tiene algo que hablar contigo”.
“¿Quién?”.
James se dio la vuelta y se levantó de la cama.
Thea respondió: “No lo sé”.
“De acuerdo. Saldré a echar un vistazo”.
James se v