Capítulo 166
|| PUNTO DE VISTA DE REINALDO ||
La llamada de Francis llegó antes de lo que esperaba, rompiendo el silencio de mi mañana como una navaja. La vibración de mi teléfono se sentía más intensa de lo habitual, como si el dispositivo mismo llevara el peso de lo que estaba a punto de decirse. Respondí sin demora.
—Reinaldo —dijo Francis, con voz tensa, controlada, pero con un tono de nerviosismo—. Me están interrogando de nuevo. Sobre Eva.
Cerré los ojos por un instante. Ese nombre seguía teniendo ese efecto. Eva. Por muchas veces que lo oyera, no perdía su intensidad. Nunca fue solo un nombre. Era una herida que se negaba a cicatrizar.
—¿Dónde estás? —pregunté, manteniendo la voz firme.
—En la comisaría. Los mismos agentes de antes —respondió—. Son educados, pero está claro que están indagando. Alguien ha reabierto el caso.
Me recosté en la silla y me presioné las sienes con los dedos. No era algo aleatorio. Nada lo era. No después de todo lo que había pasado. No después de que