52. Locura de amor
Samantha tuvo que tragarse el dolor de ver la forma como Natalia continuaba sobre David, ajustada a él como un grillete que no lo dejaba mover con libertad para ningún lado, mientras todos recogían sus proyectos.
Le molestaba y lo peor era que David no parecía ser capaz de quitársela de encima. De cierta forma entendía que lo mejor no era armar más escándalos, pero verla aprovecharse de esa vulnerabilidad no hacía más que enfurecerla. Y tragarse la rabia ya le estaba costando.
Octavio instó a l