31. Pasión desbordada
Silencio, como si todo en el lugar hubiera dejado de sonar, de moverse, como si el tiempo se hubiera detenido en seco. David sintió que todo se detenía y se ralentizaba en el momento en el que Sam lo invitó a su apartamento.
Eso era increíble, ella quería estar con él. Como habían sido las cosas al principio, con una Sam bastante esquiva y prevenida, no había esperado que ella fuera a hacerle una proposición de esa forma.
No se dio cuenta de que en realidad el tiempo no se había detenido si no