El sol de la mañana se filtró a través de los enormes ventanales de cristal del dormitorio principal. Valentina abrió los ojos, parpadeando contra la dura luz dorada que se derramaba sobre las inmaculadas sábanas blancas. La extensa superficie del colchón *king size* a su lado estaba vacía. La ropa de cama estaba fría al tacto y, sin embargo, el pesado y persistente aroma a sándalo y whisky se aferraba obstinadamente a la tela. Servía como un oscuro y persistente recordatorio del peligroso trat