Capitulo 26. Una paliza merecida
El esposo de la prima de Ciana fue a parar sobre una mesa de cristal, pero allí no termina todo, este se pone en pie para tomar represarías contra Phil, pero este lo estaba esperando y justo en un momento que su oponente no esperaba recibe otro puñetazo en la cara.
Phil ajusta su saco al ver que aquel desgraciado no se vuelve a poner en pie, mirándolo con el ceño fruncido nota que su rostro se encontraba todo ensangrentado.
Ciana temblaba de los nervios, el miedo y toda clase de sentimientos se