Darryl no sabía si reír o llorar ante unos cuantos miles de personas. Tenía muchas ganas de explicar que ninguna de esas palabras representaba sus verdaderos pensamientos y que era Douglas Jensen quien estaba provocando problemas al avivar las llamas.
Sin embargo, Darryl también sabía que sería inútil dar explicaciones a estas alturas, ya que los maestros de la secta hace tiempo que consideran a Douglas como uno de los hombres de Darryl.
Dax y Chester se miraron mutuamente y se mostraron extre