"Aw, ¡por favor! Me llamaste cariño, ¿verdad? ¿Estás tratando de retractarte ahora?".
"Eres... un sinvergüenza...".
El par continuó discutiendo, con sus voces resonando en el aire.
Finalmente, tras unas horas de vuelo, Darryl y Raquel aterrizaron donde había estado viviendo el Agricultor Divino.
Se trataba de un valle sin nombre a poco más de diez kilómetros al suroeste de la Ciudad Mar del Este. Estaba rodeado de montañas y miraba a un hermoso lago. La casa del Agricultor Divino estaba just