"Tú...". Debra reaccionó y dijo: "Ahora eres un Maestro Real. ¿Puedes dejar de bromear?".
Darryl soltó una risita. "Aunque sea el Maestro Real, sigo siendo tu hombre. ¿Cómo estoy bromeando? Estaba hablando de nuestro bebé contigo".
Acercó los labios a los de ella. Debra se sintió tímida. "No... Aún no ha oscurecido. No es bueno que nos vea otra gente".
Darryl puso una expresión seria. "¿Cuál es el problema? Ahora estamos en nuestra habitación. ¿Quién va a irrumpir aquí?".
Debra frunció los l