Uff...
Antígono se indignó al percibir la arrogancia de Verón, pero respiró hondo al considerar su entorno e identidad.
"Solo estoy a cargo de la limpieza del patio trasero, Alta Señora. No se supone que esté podando el césped".
Las cejas de Veron se fruncieron ante su respuesta mientras ella rugía: "¡Pues yo te digo que lo hagas! ¡Déjate de tonterías y ponte a trabajar! Te digo que no te creas nada solo por ser un alumno de otra secta, ¿entendido?".
Antígono no se molestó en discutir con el