"Señorita Audrey".
Al ver que Audrey estaba borracha, Salvatore supo que era el momento de poner en marcha el plan. Así, se levantó lentamente y preguntó con una sonrisa: "¿Te encuentras bien?".
Audrey sacudió la cabeza y dijo: "Estoy bien...".
Salvatore aprovechó la oportunidad para preguntar: "Señorita Audrey, ¿sabes dónde habrá guardado tu maestro la Armadura Alasangre?". Su tono sonaba despreocupado, pero sus ojos estaban llenos de impaciencia.
Después de pensar un rato, Audrey respondió