En el momento en que sus pies tocaron el agua, Raquel miró fijamente el agua con una mirada de feroz concentración mientras su pecho protestaba con impotencia.
Había vivido una vida de lujo como una santa monja de la Secta Llama Verdadera. Eso significaba que había probado su buena ración de delicioso pescado, pero no sabía nada de cómo pescar.
Para el colmo, no podía utilizar sus poderes, así que solo podía recurrir a los métodos de pesca tradicionales.
Raquel se sentía cada vez más impotent