Sandra enarcó las cejas ante la enigmática expresión del rostro de Darryl, pero se abstuvo de hacer más preguntas y guardó apresuradamente la caja antes de seguirlo.
Durante todo el trayecto, Darryl caminó delante mientras contemplaba el paisaje ante él con una expresión de tranquilidad.
Sandra sostenía la caja detrás de él. Su expresión no era más que de amargura y preocupación. Los dos formaban un marcado contraste.
Rápidamente, llegaron al primer piso de la Torre Píldora.
“¡Maestro de Sec