‘¡Ingrato!’. La expresión del Príncipe Auten se volvió solemne. ¡Su rostro era sombrío mientras ordenaba a 50 soldados que atacaran!
Al recibir la orden, los 50 soldados se pusieron en formación y activaron su poder divino mientras cargaban hacia la formación del Príncipe Aurin.
El Príncipe Auten pensó que los simples 50 soldados eran inadecuados para formar una defensa fuerte. Mientras fueran lo suficientemente rápidos, serían capaces de romper la formación de su oponente.
Sin embargo, esta