“Has jugado sucio y me has insultado. El Maestro debe haber estado ciego para dejarte ser el Sabio de los Nueve Cielos”, dijo la Princesa Dorothy con frialdad. Su disgusto se podía sentir en el tono de su voz. Estaba furiosa y su delicado cuerpo no dejaba de temblar. Aparte de eso, sintió asco cuando pensó en su relación íntima con Darryl.
Esa bofetada casi noquea a Darryl. Cuando escuchó las palabras de la Princesa Dorothy, Darryl se enojó y quiso reír al mismo tiempo. No estaba de buen humor