A Garuda no le importó decirles la verdad porque Pavo Real Lilibet y Fénix Colori ya habían sido capturadas. La verdad hizo temblar a las dos cautivas con una pena e indignación indescriptibles. ‘¡Es un verdadero sinvergüenza por haber hecho algo tan inmoral!’.
Al mismo tiempo, miraron a Darryl al unísono con ojos de arrepentimiento y culpabilidad. Después de todo, él había dicho la verdad y se estaban culpando por no haberle creído.
“¡Garuda, debes morir por tu crimen tan atroz!”, gritó Pavo