Garuda se rio fuertemente. Miró a Darryl con desdén y dijo: “Debes ser el Señor de los Dragones del clan Dragón Verde. ¡Tu estatus y poder no coinciden en absoluto! Es una tontería pensar que puedes rescatar a Gorrión Rojo sin ayuda. ¡Los enviaré a ambos al infierno!”.
Garuda casi gritó la última frase y su rostro se volvió aún más maníaco. Luego, con el sable en la mano, caminó hacia Darryl.
‘¡Mald*ción!’. Darryl se sentía enojado y desesperado al mismo tiempo. ‘Este será mi fin. Por un momen