‘¿Por qué no me persiguen?’. Darryl se detuvo y, cuanto más lo pensaba, más lo encontraba extraño. Luego, decidió volver a ver cómo estaba la Reina Gorrión Rojo.
Cuando regresó al lugar, se quedó atónito al instante por lo que vio. Garuda y sus dos hombres habían rodeado a la Reina Gorrión Rojo. Su exquisito rostro estaba despojado de todos sus colores.
‘¿Qué está pasando?’. Darryl sintió que su mente empezaba a zumbar mientras se sumía en un estado de confusión. ‘¿No son esos tres sus subordi