“No puede ser…”. Todos comenzaron a discutir.
En ese momento, Damián recobró el sentido, se puso de pie y miró a Grady, tratando de reprimir su ira. “¡Grady! ¿Qué quieres?".
Grady se encogió de hombros y se rio entre dientes. “¿Qué quiero? Hoy es el gran día de Lolita. ¿Cómo podría perdérmelo?”.
Miró a su alrededor hasta que su mirada se posó en Lolita. “Lolita y yo crecimos juntos; somos novios desde la infancia. Soy la única persona en toda Ciudad Perla digna de ella y soy el único hombre a