“Ya dije lo que tenía que decir. ¿Puedes llevarme allá?”. Darryl sonrió.
Al ver la mirada determinada de Darryl, Thea exhaló y asintió. “Bien, te llevaré. Pero debes escuchar mis órdenes una vez que lleguemos a la Isla del Diablo. Si pierdes el tiempo y te atrapan los piratas, no me culpes de no haberte salvado”.
Darryl se rio cuando escuchó eso. ‘Thea es tan graciosa. Teme que le cause problemas’.
“Bien, te escucharé”. Darryl asintió y sonrió mientras brincaba al bote.
Tan pronto como estuv