"¿Pero qué carajos? ¿Es el hermano de Megan Castello?".
"¡M*erda, corre!".
Los estafadores entraron en pánico, pasaron corriendo junto a la multitud y desaparecieron en un instante.
Darryl no pudo evitar estallar en carcajadas.
“¿Hola, Hermanito? ¿Por qué no estás hablando? ¿Qué pasa?", preguntó Megan.
No quedaba nada más que decir ya que los dos hombres ya se habían ido.
Darryl se volvió a reír. "No es nada".
Terminó la llamada sin ninguna explicación.
Megan pisoteó con furia al otro la