Quincy ya no se sentía tan nerviosa como antes, pero firma sentía rabia.
El bastardo la había puesto nerviosa toda la noche para nada, y ella esperó toda la noche para nada.
¡M*ldita sea!
A Darryl le dio un vuelco el corazón al sentir su enfado; se puso un poco nervioso.
Quincy no podía haberse enterado de lo que había ocurrido entre él y la Emperatriz, ¿verdad? Después de todo, las dos habitaciones no estaban demasiado lejos la una de la otra.
Quincy sí escuchó lo que la Emperatriz di