Yvette asintió y luego le sonrió a Stella. “Hermana Stella, muchas gracias. Ya que eres de la Isla del Fuego Hielo, entonces ¿podemos ser sus huéspedes allí?”.
Yvette era brillante; ella sabía que Stella se había enamorado de Darryl. Yvette le sonrió a la bondadosa Stella, quien la había salvado a ella y a Darryl, como ya la había aceptado en su corazón. Al mismo tiempo, ella sugirió que visitaran la Isla del Fuego Hielo para mejorar la relación entre Darryl y Stella.
Después de todo, el nue