—¿Qué? —Respondí, aunque ya empiezo a sentir dolor por cómo me está sosteniendo las mejillas.
No sé qué me está pasando. La sacudida de dolor en mi cuerpo me está dando una sensación que no puedo entender, empujándome a seguir provocando a Arcel porque anticipo lo que podría hacerme. ¿Estoy loca? Supongo que sí. Tal vez soy una masoquista.
—Deja que mi hermano te toque, y no vas a estar contenta con lo que estoy a punto de hacerte…no solo a ti. No estarás contenta con lo que puedo hacerle a mi h