Estaba seguro de que había caído en su juego y honestamente ya no me importaba nada. Si ella quería que las cosas ocurrieran así, permitiría que ella hiciera todo lo que quería porque yo también lo quería. Tenía dos años esperando por un beso o una caricia de Alexia.
Por un beso de la flaca yo daría lo que fuera.
Soy su estúpido peón y si quiere usarme, que lo haga. Igualmente voy a reclamar lo que por ley me pertenece. A mi no me importa nada de lo que ella tenga. Solo quiero a mi mujer, la ch