la mirada azul de la bella Isabella, quedó fija por unos momentos en la mirada azul verdosa de Valentino, las preguntas que el hombre le hizo fueron muy extrañas, pero ella le respondió con sinceridad, ¿qué si le tenía miedo? por supuesto que sí, ¿qué doble daba asco? no remotamente, el le parecía muy apuesto
— Estoy cansada, ¿puedo seguir durmiendo? — preguntó la bella joven
— Pero antes debes ducharte, te hará bien y relajara tus músculos, bajaré a cenar, puedes acostarte a dormir después del