Mundo de ficçãoIniciar sessão- ¿Tienes permiso de tu esposa para esta salida? – pregunto y él se endereza y pone cara de seriedad, que solo me causa risa.
- No necesito pedirle permiso a nadie…- suelta para luego decir en voz baja escondiendo su rostro -…pero si lo hice – haciendo que lance una carcajada por todo lo alto, para luego terminar ambos sonriendo como no lo hacíamos hace años.
En pocos minutos llegar al lugar al que veníamos cuando &eac







