Nina
Deslizo una mano por el pantalón beige de cintura alta y examino la blusa negra sin mangas y cuello alto, que hace un bonito conjunto con los zapatos de tacón. Hoy es mi primer día de trabajo de verdad y estoy nerviosa. Mi trabajo es negociar, vender a hombres poderosos o a traficantes odiosos. Esos que visten guapos, parecen buenos chicos, pero por dentro son demonios. Son los huesos del oficio, al fin y al cabo, hay que temerles. En fin, sólo necesito sentarme en una mesa redonda, fingi