Mundo ficciónIniciar sesiónDon lo cabalgaba con una maestría impresionante, aunque no puedo decir que es lo que más me impresionó, si la forma en la que manejaba al caballo, o su ceño fruncido mientras estaba concentrado en llegar hasta la meta. Cuando frenó con las cuerdas, su fría mirada verdosa se fijó en mis ojos. Sentí como me erizaba.
—Ese también es uno de los favoritos del señor Lobo, junto con Nevada.







