THALRION
El dolor te cambia.
No es el tipo que puedes ignorar.
No el tipo que apartas y finges que no existe.
No.
Hablo del tipo que se marca en ti.
Permanente.
Implacable.
Imborrable.
Mis dedos rozan el lado arruinado de mi rostro.
La piel ya no es piel.
Es algo más ahora.
Algo retorcido.
Algo que no pertenece.
Su fuego hizo eso.
Evelessa.
Solo el pensamiento quema peor que la herida.
Porque ella no solo me hirió.
Me marcó.
Me hizo menos.
Y yo no hago “menos”.
Me encuentro solo en la cámara o