CASSAIN
Odio las reuniones porque parece que nunca terminan, y sin embargo aquí estoy, atrapado una vez más en una.
Mi oficina parece una sala de juntas con generales de guerra, y bien podría serlo, ya que han pasado días desde que alguno de nosotros durmió bien por última vez. La gente de Sebastian continúa atacando diferentes territorios. Presión política por todos lados. El consejo del mar exigiendo ver a nuestros hijos...
Me reclino en mi silla, frotándome las sienes.
—Déjenme ver si entie