ALEXIS
—Alexis, deja de ser una loca y vuelve a casa —espeta Alexander impaciente por teléfono.
Sonrío para mis adentros. —Solo le estoy haciendo una visita a una amiga.
Él resopla. —Eres mi gemela... también eres igual a Evelessa en todos los sentidos, lo que significa que tu trasero está loco, así que no hay forma de que solo estés visitando a una amiga.
—Seré rápida —cortó la llamada.
El salón de baile brilla con una luz dorada y melosa que los hacía parecer a todos más ricos, felices y much