Una noche de junio, cuando Lucio finalmente tuvo algo de tiempo libre, a menudo se quedaba en casa. Después de unos meses juntos, Selena notó que Lucio no parecía disgustarle y parecía disfrutar cuando ella se hacía la coqueta. Aparte de ser ineficaz en la cama, cada vez que ella quería algo o necesitaba ayuda de Lucio, sin importar lo ocupado que estuviera, siempre estaría de acuerdo siempre y cuando ella haga pucheritosa. A veces, él la mimaba más que su padre, José.
Esa noche, tan pronto com