Al día siguiente, al no ver a Lucio cerca, Selena preguntó apresuradamente: "¿Están listos los regalos para mis padres?"
Mariana no pudo evitar sonreír y respondió: "Están todos preparados, señorita. El señor Lucio había dado instrucciones antes, e incluso dejó las llaves del almacén para usted. Me dijo que se las entregara una vez que despertara, y dijo que podía tomar cualquier cosa que necesitara directamente del almacén."
Al escuchar esto, varias criadas intercambiaron miradas cómplices y