Magnolia miró al hombre severo mientras le daba un puñetazo en el pecho y le decía, —señor Vargas, tengo muchos exnovios, si tengo que ser responsable de ellos, entonces señor Vargas, sigue en la cola.
—¡Magnolia Fernández!
—Lo siento, ahora me llamo Magnolia Ruiz, gracias.
Magnolia se levantó y se arregló la ropa cuando terminó de hablar, —Señor Vargas, mis palabras quedado claras. Si no puedes entenderlas, siéntate aquí y piénsalo bien. Adiós.
Magnolia salió del avión sin mirar atrás.
Luego, e