A Rosalía le entró un poco de pánico, porque no estaba segura de si la enfermera se había deshecho de la médula ósea o no, y si lo había hecho, ¿no habría matado Magnolia a su hijo?
Después de todo, Magnolia todavía tenía a su hijo.
Rosalía solo pudo pedir clemencia a Ricardo, —Ricardo, prometiste que protegería a Fernando, no puedes faltar a tu palabra.
La voz de Ricardo era fría, —Ni siquiera puedo proteger a mi hija, no puedo proteger a los demás.
Rosalía vio lo decidido que estaba Ricardo y