Magnolia se despertó aturdida, miró inconscientemente a su hijita dormida y, tras hacer un gesto a su secretaria, salió con cautela.
Bostezó, —Dime, ¿qué pasa?
—¡La señora Vargas se despertó por la mañana e hizo una escena, que quiso suicidarse por saltar del edificio!
¿Suicidio?
La somnolencia de Magnolia desapareció al instante y frunció el ceño, —Sabía que esa vieja iba a armar jaleo.
—Señorita, la señora Vargas quiere verte, ahora los médicos y las enfermeras están allí para persuadirla, no