Magnolia contestó discretamente, —después de que te hospitalicen.
—¿Así que es mañana?
—Sí, Aria tiene que estar preparada para entrar en la cámara de vacío a esperar tu médula ósea donada.
Magnolia miró al hombre que tenía delante y se dio cuenta de que sus ojos eran oscuros.
Respiró hondo y continuó, —señor Vargas, una vez que Aria esté en la cámara de vacío, tendrá que esperar a que le dones médula ósea, o de lo contrario no le quedará más remedio que morir.
—Ya que no me crees, ¿por qué no d