Debería hablar de eso con ella.
Magnolia se acercó a Aria y vio que se había llevado tantos premios que apenas le cabían en su pequeña mochila.
Suspiró, —¿te gustan tanto los premios?
Nunca habían faltado juguetes en casa.
—¡Porque la única manera de conseguirlo es asistir a estas actividades!
Aria agitó la caja en su mano y Magnolia habló con curiosidad, —¿Qué hay dentro?
—¡Un reloj telefónico!
Al mencionar el reloj del teléfono, Magnolia miró a Aria con cara seria, —¿Por qué no contestaste al