Magnolia frunció el ceño, ¿qué demonios quería Ricardo?
Ya ella había sido el foco en la universidad y no quería esa sensación. Ahora era hija de la familia Ruiz, así que él no debía atreverse a hacerle nada.
Al fin y al cabo, ahora era una mujer con seis hermanos y primos que la respaldaban.
Cogió su bolso y bajó las escaleras, metiéndose en su coche con rapidez, temerosa de ser vista por los demás.
Ricardo la miró, —¿Todas las embarazadas corren así como tú?
Magnolia puso cara de pocos amigos,