Magnolia se puso un poco nerviosa cuando se enteró de que Javier iba a llegar.
Si no hubiera arreglado el divorcio antes de que llegara Javier, entonces Javier seguramente preguntaría por qué, y no habría forma de que Carlos lo ocultara para sí misma.
Pensó en el temperamento de Javier y le preocupó que, llegado el momento, Javier fuera a por Ricardo.
Parecía que tenía que hacer algo al respecto, y no podía seguir posponiéndolo.
Al día siguiente, Magnolia acudió a la biblioteca como de costumbre