Magnolia escuchó las palabras de aquel hombre de mediana edad y reconoció que aquel hombre parecía ser el decano del conservatorio.
Cuando ella frunció los labios y no sabía cómo responder, Ricardo respondió con calma, —nada especial, soy mi esposa. Que cuide de ella en la universidad en el futuro.
Se quedó congelada Magnolia, ¿de qué estaba hablando?
Miró sorprendida a Ricardo, ¿no se había recalcado siempre a sí misma que nunca debía exponer fuera su relación matrimonial?
Pero, ¿lo admitió en