Magnolia abrió los ojos al oír las palabras de Carlos.
Estaba a punto de decir algo cuando Ricardo enarcó una ceja y dijo fríamente, —ese acuerdo ya se ha roto y, además, Magnolia no lo firmó, así que, legalmente seguimos casados.
Carlos estalló de rabia al oír esas palabras.
Se adelantó, miró fijamente a Ricardo y habló, —¿dilo otra vez?
Los dos hombres eran más o menos de la misma estatura, mostrando el aura dominante.
Magnolia corrió hacia Carlos y le tiró del brazo, —Vale, vale, ¿merece la p