Ante la mención de «chequeo del embarazo», Ricardo levantó ligeramente las cejas y entonces se acordó de que Magnolia estaba fingiendo estar embarazada en ese momento.
Sin más remedio, tuvo que dar una respuesta ambigua: —De acuerdo, lo entiendo.
—¿Entiendes? Si no te lo hubiera recordado, ni siquiera lo habrías considerado, ¿verdad? Mañana tráela al hospital donde yo vivo para que le hagan el chequeo.
Dicho eso, la abuela Vargas colgó la llamada.
Ricardo se frotó las sienes, cerró los ojos y or