Ricardo se quedó helado un momento, tampoco había esperado que su hija le diera comida.
En este momento, ¿comería o no?
El hombre dudó un momento, vio la carita seria de Aria y, finalmente, incapaz de soportar ver a su hija decepcionada, agachó la cabeza y se comió los nuggets de pollo que ella le daba.
Aria reveló una sonrisa, —el secretario guapo dijo que no comiste nada, no eres un buen chico, tu comes las pastas, como esto yo.
Aria le pasó un plato de pasta.
Ricardo se quedó perplejo al inst