Por un momento, el presidente también se quedó helado y dijo torpemente, —he estado un poco ocupado últimamente y me he olvidado de este asunto.
Luisa miró al presidente, —Papá, ya sabes que la salud de mamá empeora día a día, así que quiero darle un banquete para celebrarlo. Es justo que invitemos a los abuelos, y así tendremos una feliz cena familiar.
El presidente asintió, —Tienes razón, bueno, preguntaré a ver si puedo organizarlo.
Rosalía aprovechó para hablar, —Papá, ve a preguntar por Lui