—Pero mis abuelos maternos son decentes, nunca permitirían que me hicieran daño así.
Magnolia sonrió y dijo, —Ya que tus abuelos te quieren tanto, con más razón debes encontrar la manera de protegerlos. Lidiando con los insidiosos, tienes que usar la intriga, ¿no?
Luisa respiró hondo, —Tienes razón.
Rosalía caminó junto al presidente con un vestido de noche de diseño y recibió todas las miradas.
Esta sensación de ser observada, como una estrella, la hacía sentirse muy feliz.
Rosalía puso inmedia